El invierno de tu boca

Tocan tiempos de meteorología inestable y clima duro, con frío, lluvia y temperaturas extremas, que impacta en nuestros cuerpos con toda la virulencia del invierno. Sufre todo el organismo, pero también nuestra boca. Nuestra experiencia de años como dentistas en el área de Santiago de Compostela nos permiten conocer al detalle cuales son esas consecuencias directas, e indirectas, que el clima invernal desencadena en la salud de nuestras bocas.

 

CLINICA11

La dentina

En invierno aumenta el número de pacientes que acuden a nuestra clínica con cuadros de sensibilidad dental que, en la mayoría de los casos, tienen una relación directa con las temperaturas invernales.

 

dentinamicro

 

Morfológicamente, nuestros dientes tienen en la dentina una de sus partes fundamentales, formada por miles de canales microscópicos -denominados túbulos dentinarios- encargados de conectar la parte exterior del diente con sus terminaciones nerviosas. A pesar de su protección natural, resguardada por la encía, el cemento radicular y el esmalte dental, a veces la dentina pierde su ‘blindaje’ y deja vía libre a que los estímulos externos incidan directamente sobre las terminaciones nerviosas provocando el dolor característico de los ‘dientes sensibles’. Con la dentina al descubierto, por la retracción de la encía, desgaste del esmalte u otras causas, el frío ambiental puede campar a sus anchas por nuestra boca provocando una desagradable incomodidad.

 

dentina

 

Entre una gama de menos a más sensibilidad, el frío puede provocar escalofríos o una sensación aguda y dolorosa en toda nuestra boca. Si tal cosa ocurre, y no solo una ligera molestia puntual, se impone una revisión y probablemente se haga inevitable un tratamiento. La dentina puede estar excesivamente expuesta y se impone actuar. Consultar con los especialistas será la mejor manera de evitar que el problema se cronifique.

Para los casos de menor impacto sobre nuestra vida diaria son suficientes unas pequeñas prevenciones:

-Intentar respirar por la nariz para evitar que el aire frío circule por entre nuestros dientes.

-Usar durante el invierno una pasta dental específica para evitar la sensibilidad dental.

-Evita el cepillado agresivo y las pastas dentales con abrasivos.

-Reduce el consumo de alimentos o bebidas ácidas que erosionan el esmalte dental.

 

lips

Los labios

En nuestra boca no solo los dientes se ven afectados por las bajas temperaturas del invierno. Las glándulas sebáceas son las encargadas de generar saliva en nuestra boca y es esa saliva la que permite,  mediante un nivel óptimo de humedad, que nuestro labios se mantengan tersos y suaves.  No obstante, cuando falta el sol, las temperaturas caen en picado y arrecia el viento tienden a resecarse y agrietarse. Las calefacciones y los cambios de temperatura permanentes agravan el problema y hacen necesario actuar. Mediante el uso de protectores labiales podemos compensar el resecamiento favoreciendo artificialmente la hidratación y ayudando a un estado general óptimo de nuestra boca en su conjunto.

Once errores con la salud dental de los niños

Nos preocupa siempre mucho la salud de los más pequeños en general, pero de manera especial debe preocuparnos la salud de su boca. No son pocos los errores que, por acción u omisión, cometemos en el día a día con hábitos y costumbres que acaban generando problemas durante la infancia y, todavía más, pasados los años en la edad adulta. Es por ello que os hemos resumido en once infografías los errores más comunes con la salud dental de nuestros niños.

Errores como pensar que los dientes de los bebés no se cuidan, o que los padres pueden tener caries sin que se la contagien a los hijos. Es común también retrasar excesivamente el momento de la primera visita de tus hijos al dentista; o no suministrar pasta dental con flúor por miedo a la fluorosis. Tampoco es positivo dejar que los más pequeños se cepillen solos o no cepillarles la lengua. Pensar que no se debe usar el hilo dental con ellos o dejarles comer demasiado dulce. También nos equivocamos al darles de comer después del cepillado y antes de dormir. No les damos agua con flúor en muchos casos y, sin embargo, mucha comida entre horas.

Os hemos resumido en once infografías los errores más comunes con la salud dental de nuestros niños.

uno

 

dos

 

tres

 

cuatro

 

cinco

 

seis

 

siete

 

ocho

 

nueve

 

diez

 

once